Entrevista

FUERA DEL RING: Rayado, la elegancia como enmascarado y barbero

En entrevista para el Heraldo Deportes, Rayado habló sobre la época dorada de la lucha libre que se ha perdido
jueves, 10 de junio de 2021 · 15:32

Hubo un tiempo en el que el traje y la corbata eran la segunda piel de los luchadores. En su memoria, Rayado tiene fresca aquella época dorada en donde al Santo, Blue Demon o Mil Máscaras, no sólo se les admiraba por sus hazañas sobre el ring, también eran un modelo de la buena imagen y la pulcritud.

El enmascarado de las rayas asegura que con el paso de los años, esto cambió. De repente comenzaron a salir generaciones despreocupadas por su apariencia, situación que no comparte. Del “como te ven, te tratan” pasó a cuidar su aspecto y el de los demás, convirtiéndose así en el barbero de los encordados.

Hace unos meses inauguró The Beauty of Lucha Libre, un espacio dedicado al cuidado personal. En su establecimiento, ubicado en la Plaza de la Belleza del Centro Histórico capitalino, atiende tanto al público en general, como a las estrellas del cuadrilátero que van por un corte de pelo, una rasurada, una mascarilla o un cambio de imagen.

Al ver las primeras líneas de esta aventura, revive las fuertes críticas hacia este concepto: “al principio fue muy duro, algo tremendo porque mis compañeros me hicieron a un lado, me discriminaron e hicieron pequeño este sueño. Me preguntaron si era modelo, edecán o realmente un luchador”.

Foto: Daniel Ojeda

El proyecto inició con una lona en la banqueta. Después juntó un dinerito para colocar una carpa y un espejo pegado con cinta canela a un poste de luz. “Recibíamos a los clientes en sillas de plástico y ahí, en mera calle, a cortar cabello. Cuando estás en esa situación nadie cree en ti, pero no nos daba pena, pena robar”, asegura.

Para él, la imagen cuenta, “y cuenta bastante”, pues gracias al esmero por su aspecto, es como en alguna ocasión consiguió una foto y el elogio de Mr. Personalidad.

“Sabemos que al señor Mil Máscaras no le gusta tomarse fotos. Recuerdo que una vez me colé a una expo, me vio y me dijo ‘Oiga muchacho, qué elegante, felicidades, se ve muy bien’. Le dije que si me hacía el favor de regalarme una foto, a lo que me contestó: ‘claro, cuando vienen arreglados y elegantes, claro que sí’”, cuenta en entrevista con el Heraldo Deportes.  

A la par que comenzó su carrera luchística, conoció a la máster en belleza, Bárbara Ruíz. Coincidieron en una sesión fotográfica y ahí nació la mancuerna entre estos dos conceptos.

Junto a Rayado, La Barbie cumplió un sueño que tuvo desde hace 10 años. Ella se encarga de orientarlo en las ideas, el uso de las navajas, tijeras, peines, tintes y el nuevo look para los gladiadores.

Foto: Daniel Ojeda

“A Monterrey llegaron El Perro Aguayo y Súper Muñeco de traje, y yo me enamoré de eso. Este era un concepto que quería hacer y mi mismo gremio me dijo que era algo sólo de la calle, porque los luchadores eran desalineados y fachosos”, menciona la experta.

Los años pasaron y este dúo llevó su propuesta a lo alto de la tercera cuerda. Hoy aseguran que las cabelleras que no han caído en el cuadrilátero, sí lo han hecho en su estudio de belleza.

“Nos dimos cuenta de que este es otro negocio, al final de cuentas de inicio no se puede vivir de la lucha libre. Ya llevamos más de cinco años trabajando en esto y se han cumplido muchas metas. Cambiamos de imagen y nos han invitado a trabajar en otras arenas”, concluye el peculiar barbero.

Rayado, luchador del circuito independiente, le aplica algunas llaves a las tijeras a la hora de cortar el cabello. Es rudo con el tinte y técnico con las navajas en los momentos de afeitar. Es así como la estética de los lances y castigos sobre el cuadrilátero, se mezcla con el atractivo de un enmascarado en saco y camisa.

Foto: Daniel Ojeda

Por Moisés Rosas y J. Alexis Hernández