Un giro inesperado de acontecimientos permitió que esta mañana fuera el Mallorca, bajo las órdenes del entrenador argentino Martín Demichelis, el que lograra lo improbable con un triunfo 2 a 1 ante el Real Madrid de Álvaro Arbeloa en la Jornada 30 de LaLiga de España.
Fue apenas en mayo del año pasado que el estratega fue despedido de los Rayados de Monterrey en la Liga MX, luego de que "la Pandilla" fuera eliminada en los cuartos de final de la Liguilla del torneo Clausura 2025, a manos de los eventuales vencedores del certamen, el Toluca.
Once meses después, ha logrado una redención que pocos se hubieran imaginado hace solo 24 horas, pues con si victoria no solamente celebra la caída de "los Merengues", sino también el alejamiento de la zona del descenso. Con 31 puntos, se colocan en el lugar 16 de la tabla general.
Con los pies en la tierra...
Concluido el encuentro, el director técnico se dirigió a la zona de prensa para hablar de lo acontecido, y de la emoción se le salió hasta lo poeta al recordar una frase que, según menciona, refleja la situación actual de "los Bermellones" en su travesía por salvar la permanencia en primera división.
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Tenemos que estar unidos hasta la última jornada. Hay con qué pelear, estamos vivos. Esto no es la salvación, desde ya. Hay una frase que me gusta mucho y dice: "con los pies sobre la tierra pero la mirada al cielo".
Resaltó que no por vencer a una de las escuadras más poderosas del país se debe de perder la humildad, pues aunque se alejaron del abismo, Elche FC todavía les pisa los talones con sus 29 tantos de sumatoria, solamente dos unidades por debajo del Real Club Deportivo.
Así fue el encuentro entre Mallorca y Madrid
El Estadi de Son Moix sirvió de escenario para la épica conseguida por los locales, quienes se encargaron de abrir el marcador con una diana cortesía de Manuel Morlanes, quien a escasos minutos de volver a vestidores para el medio tiempo, quien disparó con el camino completamente despejado junto al palo derecho.
Al volver, "los Merengues" salieron dispuestos a remontar, pero tuvieron que observar con extrañeza cómo todos sus esfuerzos se quedaban en la nada. No fue sino hasta el '88 que Éder Militao metió de cabeza para igualar los cartones, pero el gusto no le duró nada, pues 180 segundos después, Vedat Muriqui les dio el golpe de gracia con un tiro a la esquina superior izquierda para bajar la cortina.
