Pieza clave en el esquema de André Jardine, esta figura de las Águilas del América podría salir del Nido de Coapa por un elevadísimo precio, a pesar de que cuando comenzó su carrera no tenía ni para los pasajes para irse a entrenar y de que finalmente superó la pobreza para convertirse en futbolista.
Se trata de una figura de las Águilas del América que recordó las vicisitudes económicas que sorteó su familia antes de que fuera profesional, cuando no tenía ni para los pasajes y que ahora a sus 28 años superó ya la pobreza para asegurar estar soñado con su actual club y que cada día trabaja más fuerte para ganarse un lugar en el corazón de la afición azulcrema.
Ya logró el tricampeonato, ahora busca irse a Europa
Como figura de las de mayor peso en las Águilas del América, este futbolista fue uno de los que más oportunidades de salir del Nido de Coapa tuvieron hace cuatro años, aunque afortunadamente para él no fue así y se mantuvo no uno ni dos años más, sino los suficientes como para lograr el tricampeonato, cuando de joven tuvo que superar la pobreza pues no tenía ni para los pasajes para irse a entrenar.
Salir campeón con América y llegar a Europa eran sus sueños, pues “para mí llegar a las Águilas ha sido lo mejor que me ha pasado. Fue un gran paso en mi carrera y hasta ahora gracias a Dios me ha ido muy bien. Quiero llegar a darle una sonrisa a los aficionados”, aunque se pasó, pues no fue una, sino tres que lo tienen ahora al borde de irse al Viejo Continente.
Así superó la pobreza este jugador de las Águilas
Pero no ha sido fácil, pues Richard Sánchez recuerda que cuando era joven “escuché hablar a mi madre y a mi padre decir que no tenían para mi pasaje, para que me fuera a entrenar al día siguiente. Tenía 16 años y eso me sacó doblemente adelante. Yo al día siguiente me fui a entrenar. No sé de dónde sacaban el dinero, pero siempre me iba”, detalló sobre sus inicios como futbolista.
“Cuando tenía 18, 19 años, ahí fue el momento donde dije: ‘Sí, yo puedo debutar’, pero estaba muy difícil porque es un club que siempre contrataba a jugadores de experiencia, nunca jóvenes ni nada. Entonces yo veía muy difícil. Ya debutan chicos de 18 y 19 por el tema de la regla. Estaba el que era nuestro técnico, Mauro Caballero. Una semana antes nos pone de titular, pero yo entrené muy mal, fui el peor de todos. El jueves me agarra entre los cincos otra vez y me dice: ‘Vos estás todo cagado’. Después entrené bien y el sábado la rompí”, añadió quien consiguió así iniciar su carrera en el Nido de Coapa.
