Considerado el jugador mejor pagado en la historia de las Chivas, este futbolista que es fiel seguidor de Cruz Azul desde su niñez y que fue rechazado por los Pumas de la UNAM se ha convertido en el referente absoluto de lo que un futbolista mexicano puede lograr, pues no solo cumplió su sueño de jugar un Mundial con la Selección Mexicana, sino también es uno de los mejores jugadores mexicanos del momento.
Ah, pero no fue fácil llegar a un Mundial ni convertirse en el mejor pagado en la historia de Chivas, pues lo que hoy es ya toda una realidad hace casi una década parecía imposible cuando este joven jugador fue rechazado por los Pumas argumentando que no contaba con las condiciones para ser profesional, dejando su carrera como futbolista a la deriva.
El fichaje más caro de Chivas fue rechazado por Pumas
Tras cumplir su sueño de jugar un Mundial con la Selección Mexicana y convertirse en el fichaje más caro en la historia de las Chivas, este jugador que fue rechazado por los Pumas finalmente revela que “desde pequeño tuve un amor único por el futbol. Vengo de una familia futbolera, aficionada al Cruz Azul, como yo lo fui de pequeño y, desde siempre, tuve un balón. Todos en casa le van apasionadamente al La Máquina y yo crecí bajo esos colores, aunque nunca tuve la oportunidad de probarme en La Noria porque me quedaba muy lejos”.
Nacido en la Ciudad de México, específicamente en la colonia Santa Isabel Tola, alcaldía Gustavo A. Madero, este jugador que es actualmente considerado uno de los mejores del momento en los Diablos Rojos del Toluca aseguró que “mis papás decidieron llevarme a los nueve años a la escuela de los Pumas, después de que jugara en un equipo llamado Cruz Azul Laguna. Yo quería dedicar mi vida al balón, hasta que me cortaron el proceso en la cantera de la UNAM y ahí dejé de jugar un año, pensando en que todo había terminado”.
Toluca lo rescató y cumplió su sueño de jugar un Mundial
Ah, pero no fue así, pues “de repente nos llegó una oportunidad inesperada para irme a probar al Toluca. Yo venía de un año complicado en el que dejé de entrenar y esa prueba lo cambió todo. Definitivamente, ahí está otro capítulo y otro momento único”, refirió Alexis Vega, quien en su memoria no desaparecen esas experiencias mezcla del azar y del esfuerzo que lo llevaron con el Tri al Mundial de Qatar, “una ciudad esplendorosa, con una cultura muy particular, llena de riqueza pero, si te soy sincero, en lo único que imaginaba era estar dentro de la cancha pegándole a un balón hacia la portería rival con la camiseta de México bien puesta”.
“Yo no sabía que esto era el comienzo, pero mis papás me ayudaron a entenderlo y a manejar el hecho de que desde muy chico me llegaría mucha atención y tenía que manejarla con serenidad. Todos hicimos muchos sacrificios para que pudiera buscar mi sueño: jugar un Mundial con la Selección Mexicana”, añadió Alexis Vega, quien antes de volver a los Diablos Rojos se erigió como el fichaje más caro en la historia de las Chivas, de las que incluso tenía posters en su cuarto del Chicharito Hernández y Carlos Salcido como sus máximos ídolos.
