Boxeo internacional

El humilde empleo que Juan Manuel Márquez tuvo antes de ser un boxeador famoso

Juan Manuel Márquez abandonó su humilde empleo que le pudo durar de por vida, para convertirse en boxeador famoso
Box
jueves, 19 de mayo de 2022 · 16:15

Juan Manuel Márquez eligió bien cuando decidió abandonar su humilde empleo que le pudo haber durado toda la vida, para convertirse en un boxeador famoso gracias a las enseñanzas de su padre, su descubridor José Luis Lara y sus entrenadores Rafael Rojas y, por su puesto, Don Nacho Beristáin.

Todo estaba escrito desde pequeño para el cuarto mexicano en convertirse en campeón del mundo en tres categorías después de Julio César Chávez, Erik Morales y Marco Antonio Barrera y tercer azteca en convertirse en campeón mundial en cuatro categorías después de Érik Morales y Jorge Arce que terminó por ganar un total de nueve títulos mundiales.

El 8 de diciembre de 2012, Juan Manuel Márquez ganó el título de Campeón de la Década de la WBO, disputado en una épica pelea que ganó por nocaut contra el filipino Manny Pacquiao, algo que él jamás se hubiera imaginado cuando a sus 18 años decidió abandonar su humilde empleo para dedicarse de lleno al pugilismo.

El empleo que Juan Manuel Márquez tuvo antes de ser famoso

Sobre sus inicios y en charla con ‘Deplaymaker’, El Dinamita afirmó que cuando estaba en la secundaria un día pasó caminando junto a una deportiva y vio a unos muchachos con su entrenador José Luis Lara, al que le dijo que le pusiera al mejor peleador que tuviera. Le ganó y entonces el mánager se dio cuenta de lo que estaba hecho, de que no era ningún principiante y tenía madera de boxeador.

A sus 10 u 11 años él lo recomendó con Rafael Rojas, con quien a los 13 y luego 14 años ganó los Guantes de Oro, hasta que como auxiliar le presentó a Don Nacho Beristáin, a quien le gustó mucho lo que hacía, cómo peleaba y cómo se desarrollaba.

De ahí Juan Manuel Márquez y Don Nacho comenzaron a entrenar juntos hasta que debutó como amateur y más tarde como profesional, pues entonces el considerado uno de los mejores mánagers del mundo y de todos los tiempos estaba dedicado a los campeones del mundo Daniel Zaragoza y Gilberto Román.

El Dinamita estudió la preparatoria y trabajó en el gobierno detrás de un escritorio como auxiliar de contabilidad, algo que decidió abandonar pues aunque era algo que le pudo durar para toda la vida sin recibir trancazos, sin esfuerzo ni sacrificio, dijo no.

Su papá despertó en él al guerrero que traía dentro, por lo que cuando tuvo la oportunidad a los 18 años de regresar al boxeo dijo “hay que hacerlo, porque me hubiera quedado como ratón de oficina y por supuesto que no quería quedarme toda la vida así. Dije que si quería hacer algo en la vida tenía que salir de ahí y darle con todo”, afirmó.

EG