Boxeo internacional

Julio César Chávez confesó el único motivo por el que quiso dejar las drogas

En lo que consideró sus peores cuatro meses de su vida, Julio César Chávez confesó todo lo que tuvo que vivir para dejar las drogas
Box
jueves, 28 de abril de 2022 · 13:21

Un infierno, así confesó Julio César Chávez que fue su proceso de rehabilitación para dejar las drogas y en el que lo trataron peor que a un perro, dijo, peor que si estuviera en una cárcel y donde no merecía tal trato, cuando como el gran campeón mexicano vivía rodeado y estaba acostumbrado a los lujos y los placeres.

Entrevistado por ‘DEMENTES popcast clip’, Julio César Chávez reconoció que a lo largo de su carrera siempre estuvo rodeado de mucha gente negativa, pues todos los narcotraficantes de todo el mundo lo buscaban, mandaban por él y se la amanecía con ellos, pues si no lo hacía se lo llevaban a fuerza.

El motivo de Julio César Chávez para dejar las drogas

Afirmó que la primera vez que ya no podía con las drogas su esposa lo llevó a una supuesta clínica a Guadalajara, a la que accedió ir para que ya no lo estuvieran molestando pues ya hasta vomitaba sangre, había ido al hospital varias veces e incluso estuvo a punto de quitarse la vida.

“Ahí mi padrino me dijo: ‘Vente para acá. Te quieren conocer unos amigos’. Llegamos a un galerón y que me cierran la puerta de fierro detrás. Volteo y veo como a unos 120 cab… ones todos cochinos, todos mugrosos y que me dice: ‘Échale humildad, porque por hoy te vas a quedar aquí’. Yo le dije: ¡Estás pen… ejo! ¡Soy el gran campeón mexicano! ¡Sácame de aquí!’”, confesó Julio César Chávez, quien indicó que cinco hombres se le vinieron a los golpes y a todos los noqueó, pero con los otros 20 no pudo.

“Pasé los cuatro meses más amargos de toda mi pin… e perra vida. El primer mes me la pasé casi todo el tiempo amarrado. Al mes y medio ya me soltaron y ya empezaba yo a tener un poquito de humildad hasta para pedir comida, un cigarro, con la vista al frente y las manos atrás. Entonces le dije a mi padrino: ‘Ya sácame, ¿por qué estoy aquí?’. Y me decía: ‘No, ni mad… es. Aquí vas a estar, para que valores’ y otra vez al rincón, mientras decía: ‘¿Pues a quién violé? ¿A quién robé? ¿A quién maté para merecer esto.. ¿Qué hice?’”, añadió.

Julio César Chávez decía que les iba a echar a Amado Carrillo, al Chapo Guzmán, al Mayo Zambada o a (Juan José) Esparragoza, que eran sus amigos, para que les quemaran el lugar porque era muy duro, “durísimo tener a todos ahí parados en un rincón todo un mes, donde se cagaban y se meaban”.

Pero ni eso funcionó, pues a la semana de que salió se volvió a drogar, resentido con la familia y otra vez a pasar infiernos, a hacer sufrir a sus hijos, a su madre por otros dos años, hasta que con engaños lo sedaron y lo llevaron a una clínica de Tijuana y pasó otros cinco meses y medio hasta que finalmente pudo recuperarse… Hace dos meses cumplió 11 años limpio.

EG