Glorias del Diamante

Tony Gwynn “Mr. Padre”, líder bateador de los Padres de San Diego de todos los tiempos

Gwynn se convirtió en la máxima estrella del equipo californiano debido a su gran liderazgo durante 20 temporadas
martes, 11 de mayo de 2021 · 13:57

Tony en la noche del 6 de Agosto de 1999 se encontraba con su equipo de visita en Canadá, específicamente en Montreal, para jugar una serie de 4 juegos en contra de los Expos.

Ese día buscaba alcanzar su hit 3000 de toda su carrera, ante 13,540 aficionados en el Estadio Olímpico, pero a miles de kilómetros otros 5,000 aficionados de los Padres se habían reunido en el estadio de San Diego para ver la hazaña en las pantallas.

Fue en el primer inning que le tocó batear como segundo en el orden, no tuvo que esperar más para lograr la hazaña, recibió una gran ovación del púbico. En el estadio se encontraba su madre y su familia, que fueron testigos de lo acontecido.

Gwynn dijo sobre el batazo: “El alivio que sientes es lo primero que te golpea, y luego comencé a sentirme muy emocionado, ya que todos mis compañeros me felicitaron al regresar al dugout, no podía sentarme de la emoción”.

Además comentó: “Cuando conectas 3000 hits hablas de pasión y amor por el juego. Disfruto jugar al beisbol”. Él ha sido el único en alcanzar esta marca jugando en un equipo visitante, al retirarse lograría conectar 3141 hits de por vida, colocándolo como el máximo líder del equipo californiano hasta el día de hoy.

Tony siempre fue un bateador zurdo muy agresivo al conectar la pelota al lado opuesto del campo para embasarse, era muy difícil de ponchar y jamás buscaba la base por bola si no batear con su swing fluido. Decía que su secreto era siempre ver la bola y reaccionar para impulsar. Usó en su jersey el número 19 y jugó el jardín derecho.

Foto: Xiadani Alcázar

Nacido el 9 de mayo de 1960 en Los Ángeles, California, en una familia muy unida. Su padre desde pequeño le decía: si trabajas fuerte, cosas buenas sucederán en tu vida.

A los 9 años se mudaron a Long Beach, California donde crecería siendo un fanático de los Dodgers, él tenía muchas cualidades atléticas, asistió a Long Beach Polytechnic High School, después en 1977 obtuvo una beca para asistir a San Diego State University al jugar basketball.

Gwynn le dijo a sus papás que creía que el beisbol solo lo jugaría en primavera o verano pero que no lo practicaría en la universidad y sus padres le dijeron que tal vez más adelante cambiaría de parecer y así sería.

En su segundo año comenzó a jugar al beisbol teniendo grandiosas actuaciones, así comenzó a llamar la atención de varios equipos de grandes ligas y de la liga profesional de basquetbol. 

Por sus grandes cualidades los Padres de San Diego lo seleccionarían en el draft  de 1981 en la tercera ronda así como también el equipo de San Diego Clippers en la décima ronda, pero al final se decidiría por dedicarse a ser un jugador profesional de beisbol.

Fue enviado a ligas menores para obtener mayor experiencia y debutó en grandes ligas el 19 de julio de 1982, así comenzó su grandiosa carrera con los Padres, única franela que vistió a lo largo de su carrera.   

Alcanzó el clásico de otoño en dos ocasiones, pero este fue el único título que no pudo lograr ganar para San Diego al perder en 1984 y 1998. Bateó en Series Mundiales para .371, con 1 cuadrangular, 13 hits y  3 carrera producidas.

Su último juego fue el 7 de Octubre de 2001 llegando a su fin su majestuosa carrera, dijo al respecto: “Ha sido increíble, nunca en mis sueños más locos imaginé estar parado aquí después de 20 años, sintiéndome tan bien, pero lo logré. Siento que he conseguido todo lo que pude como jugador de beisbol”.  

Veinte temporadas duró su carrera, donde participó quince veces en el juego de estrellas y ocho veces fue campeón de bateo de la liga nacional. Tuvo además otros logros, como ser cinco veces ganador del guante de oro y siete veces ganador del bat de plata.

Así como ganador del premio Roberto Clemente 1999, el cual es otorgado cada año al jugador que ejemplifica mejor el beisbol, el deportivismo, la participación en su comunidad y la contribución individual con su equipo.

Jugó en total 2440 juegos. Sus números fueron: .338 bateo de por vida, 1383 carreras anotadas, 3141 hits, 543 dobles, 85 triples, 135 cuadrangulares, 1138 carreras producidas, 319 estafas, 790 bases por bola y se ponchó en 434 ocasiones.

Ingresó al Salón de la Fama de Cooperstown el 29 de julio de 2007. Al referirse a su nombramiento dijo: "Estoy muy orgulloso de ser un Padre de San Diego, jugué para un solo equipo en la misma ciudad. Le dije a los aficionados que cuando viniera a Cooperstown iban a estar parados  aquí conmigo, así que espero que estén tan nerviosos como yo, porque es un gran honor estar aquí hoy”.

Al terminar su carrera como beisbolista, fue comentarista deportivo, nombrado manager del equipo de beisbol de San Diego State University, donde comenzó su carrera.

Además de crear una fundación que lleva su nombre. En el año 2007 se develó una estatua afuera del Estadio Petco Park, casa de los Padres este homenaje en vida se llevó a cabo sin saber que años después fallecería debido al cáncer en Poway, California  el 16 de Junio del 2014, a la edad de 54 años.

Por Adalberto Valencia 

Más de